La maternidad y la paternidad son maravillosas, pero hay una realidad de la que se habla poco: la privación del sueño. Si sientes que vives en una niebla constante y que has olvidado lo que es dormir cuatro horas seguidas, no estás sola (ni solo).
Entiendo perfectamente por lo que estás pasando. El cansancio extremo no solo afecta tu energía, sino también tu estado de ánimo, tu relación de pareja y tu capacidad para disfrutar de tu bebé. Pero aquí está la buena noticia: el sueño es un hábito que se puede aprender.
1. ¿Es normal que mi bebé se despierte tanto?
Es la pregunta del millón. Lo primero que quiero decirte es que los despertares nocturnos son evolutivos. Sin embargo, cuando estos despertares se vuelven constantes y el bebé no sabe volver a dormirse sin ayuda externa, estamos ante un desafío que podemos trabajar juntos.
- Puntos clave a trabajar e identificar juntos: Ciclos de sueño infantil, regresiones del sueño y asociaciones.
Pregunta sin compromiso para saber si atraviesas algo «normal» o si se puede trabajar para mejorar esa situación.
